domingo, 11 de febrero de 2018

Domingo por la madrugada

Oficialmente el sábado estuvo libre de dolor. Y les juro muchachos y muchachas (suenta Tremendo), que el alivio es hermoso. Primer día con escala de dolor cero. Y estoy feliz. Lástima que la nochecita está complicada y que tengo un poco de insomnio. Al menos está fresquito, así que cuando me vaya a dormir va a ser un gran alivio.
Tengo muchísimas ganas de salir, pero un sábado más de estar en casa. Sí, ya sé, pero cuando logro estar sin dolor me pasan estas cosas. Y es desconcertante. ¿Alguna vez les pasó que durante dos meses no fueron ni a caminar? Necesito salir, necesito saber si alguien ahí afuera me lee. Si lo hacen, comenten o suscríbanse. Por favor.
Buenas noches, dulce príncipe. Que alas de ángeles te acompañen a tu última morada.
¡Nos leemos mañana! (o en unas horas)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario